Mes: agosto 2013

Perros de exterior

Muchos posibles adoptantes nos preguntan “¿Está el perro acostumbrado a vivir en el exterior?”. Nuestra respuesta es, “Deseamos que nunca sea así”.

Nuestro propósito es buscar adoptantes que entiendan la necesidad de los perros de formar parte de un grupo o manada. Ya incluso hace cientos de años, cuando el hombre y los animales vivían en el exterior, el hombre se cobijaba junto a sus perros. Los tiempos han cambiado, pero ni nosotros ni los perros hemos cambiado. Ambos somos animales que tenemos la necesidad de vivir en grupo, en familia. Nuestros perros han sido domesticados y no tienen la posibilidad en su actual hábitat de seguir viviendo en grupo. Así pues, los perros sienten la necesidad de sentirse parte de nuestra familia humana.

Obviamente, los perros pueden a la fuerza vivir en el exterior, solos y apartados de sus familias. Pero forzar este tipo de vida a un perro es la peor cosa que puedes hacerle. Este tipo de vida va en contra de sus instintos más básicos: la unión familiar y el cobijo.

Si tienes alguna duda sobre estas ideas, piensa en todas las actitudes que muestra un perro que hayas visto atado y viviendo en el exterior: aullidos, ladridos, gruñidos, etc.

Todo son señales que los perros realizan de manera desesperada para captar la atención de su familia humana. Todo esto no hace más que empeorar su comportamiento, convirtiéndolos en perros hiperactivos, apáticos, miedosos y estresados, lo que hace más difícil aún soportar su terrible soledad.

Las personas que tienen o manifiestan el deseo de tener el perro viviendo en el exterior argumentan que le prestarán la suficiente atención aún viviendo fuera. Es evidente que incluso el dueño con mejores intenciones no estará en el exterior el tiempo necesario, particularmente si llueve o hace frío. En consecuencia, en las mejores circunstancias, el perro que viva en el exterior recibirá como mucho un empujoncito cuando le vayan a poner agua o comida y una palmadita cuando se vaya. Ese será el trato que reciba de su dueño, de lo que para él es su MUNDO, dejando de nuevo al perro otras 22 o 23 horas solo.

Sin mencionar que viviendo en el exterior su salud se resentirá, viéndose más expuesto a posibles enfermedades como la leishmania, y teniendo continuamente una mayor exposición a las garrapatas y pulgas.

Un perro aporta a su dueño el regalo de la devoción constante, el amor permanente y una compañía alegre y vital. Por eso, a menos que seas capaz de aceptar la oferta de este preciado regalo, por favor, no tengas un perro.

Si ya tienes un perro, quizá este artículo te ayudará a ver las cosas desde su punto de vista y pueda motivarte a cambiar la relación con él. Un perro triste, desconcertado, solitario y viviendo apartado de su familia preguntándose por qué no puede estar con su ella sólo aporta tristeza e infelicidad a este mundo.

Piénsalo antes de adoptar un perro si tu intención es que sólo viva fuera.

12 razones básicas para NO tener un perro

¿QUIERES UN PERRO?

Te damos 12 razones básicas para NO tener un perro.

1.     Buscas un perro para vivir o dormir en el exterior

Una de las principales características de los perros es su naturaleza cariñosa y afectuosa hacia las personas. Este rasgo les hace MUY infelices cuando no se les permite tener esa gran interacción con su dueño. Un perro que se ve destinado a ocupar un espacio reducido en tu terraza o jardín puede convertirse en un perro destructivo y ruidoso. Imagínate que dejas a tus hijos solos la mayor parte del tiempo hasta que alcanzan la adolescencia. El hijo “salvaje” que te has imaginado es lo que le sucederá a un perro que ha pasado la mayor parte de su tiempo solo. Si estás planeando aumentar la familia con un animal para vivir fuera, un perro no es una buena elección.

2.     No te gustan los pelos

El perros muda su pelo un poco a lo largo del año y en grandes cantidades dos veces al año, así que ¡tenlo en cuenta! Si te va a suponer un problema que la pelusa de tu perro se convierta en parte de tu decoración o tienes una manía compulsiva en vestir de negro, o blanco, un perro no es una buena elección. Además, los perros necesitan ser cepillados regularmente para mantener su pelaje limpio y en buenas condiciones. Es fácil aprender cómo cepillarlo por tu cuenta, pero el cepillado es solo una pequeña parte del tiempo que deberás dedicar a cuidar de tu perro.

3.     No tienes sentido del humor

Los perros nacen con una gran predisposición a hacer travesuras. Si realmente no le ves la gracia a despertarte con una pelota de tenis baboseada en tu cara o con un cachorrito que decide que las 2.00 a.m es una buena hora para jugar, quizá otra animal o un perro adulto sea la elección ideal.

4.     Eres un maniático de la limpieza

Prepárate para tener patas embarradas, marcas de nariz en cada una de las ventanas de tu casa y tu coche, y… ¿te hemos mencionado el pelo? Creo que está todo dicho… Si no puedes relajarte y tomártelo con filosofía, tú y tu perro seréis infelices.

5.     Te pasas la vida en el sofá y pretendes que tu perro también lo haga

Los perros son animales que necesitan actividad y estimulación. Necesitan ejercicio regular, juego, especialmente los cachorros, o por lo contrario pueden convertirse en muy destructivos e infelices. Si tu paseo más largo el mes pasado fue de la cama al sofá, quizá un perro más sedentario sería más aconsejable para ti. O mejor, opta por otro animal.

6.     Te gusta que  todo esté siempre en su sitio

Los perros no tienen manos, lo que traducido significa “¡coger TODO con su boca y juguetear con ello!” Es su instinto, así que si te niegas en rotundo a que tu perro salude con gran alegría con alguno de tus calcetines en su boca, quizá deberías pensar en no tener perro…

7.     Tienes la intención de tener un perro temporalmente

Los perros no son solo adictivos sino que pretenden vivir durante mucho tiempo contigo. La adquisición de un perro es un compromiso de por vida. Si pretendes deshacerte de él cuando tus hijos crezcan o vayan al colegio, por favor, ¡reconsidera tener un perro! Las protectoras y perreras están llenas de perros que han perdido su hogar por culpa de las decisiones impulsivas y poco responsables de sus dueños. Muchos tienen suerte y gracias a otras personas encuentran un nuevo hogar, pero muchos otros no corren la misma suerte y acaban sus últimos días solos y tristes. Por favor, reconsidera tu situación y compromiso antes de adquirir un perro.

8.     No te gusta conocer gente nueva

El nuevo miembro de la familia necesitará de unas clases de educación para ayudarle a convertirse en un ciudadano canino ejemplar. Ese es uno de los sitios más “peligrosos” para hacer amigos. Es también imposible el ir caminando con un precioso perro y no ser parado por extraños. Los perros son “imanes” para la gente. ¿Te supone esto un problema?

9.     Quieres ganar un poco de dinero criando con tu perro

Cada año nuestra asociación invirtió mucho dinero y tiempo ayudando a rescatar a muchos de los perros que se encontraban en perreras o refugios. La mayoría de estos perros acabaron en estos sitios porque sus dueños no tenían ni idea del tiempo, compromiso y esfuerzo que supone tener un perro. Y sus criadores tenían pocas intenciones o ganas de colocar a sus perros en los hogares CORRECTOS. Nuestra asociación es un fiel testimonio de que hay muchos criadores y criaderos de Bulldog poco preocupados en proporcionar un buen hogar a sus perros. Si se cría correctamente, un Bulldog o un perro raramente será un negocio rentable. Gastos veterinarios, vacunas y cuidados necesarios para los cachorros son algunos de los costes que comportan una camada sin complicaciones. Si consideras tan solo algunos de los problemas que puedas encontrarte, verás fácilmente que criar no es una manera fácil de hacer dinero.

10.   Buscas un perro de guarda

¿Hemos mencionado ya que los perros, en especial estas razas, tienen pasión por todo el mundo? Probablemente ayudarán a los ladrones que entren en tu casa llevándoles directamente el mando de la tele. ¡Si lo que buscas es protección para tu hogar quizá una alarma o una reja te serán mucho más útiles!

11.  ¿Miras a esa bolita de pelo pequeñita y darías lo que fuera para que se quedase de ese tamaño?

Los bulldogs y sus cruces llegan a ser perros fuertes de hasta 15 kilos. ¡Si no tienes previsto acudir a clases de obediencia, puede que acabes encontrándote con un perro tozudo e incontrolable. Como alternativa hay muchas otras razas maravillosas de tamaño pequeño dónde escoger.

12.  Piensas que un perro puede ser un gran protector para tus hijos pequeños y una responsabilidad para tus hijos mayores

En parte tienes razón. Un perro y un niño deberían tener siempre un vínculo maravilloso e inseparable. Sin embargo, la responsabilidad máxima de un perro debe recaer siempre en un adulto. Los niños pueden ser unos maravillosos amigos y compañeros pero necesitan ser guiados de una persona adulta.

Si has llegado hasta aquí sin ninguna razón para “NO” tener un perro, felicidades, ¡estás preparado para tener uno! Si te animas, ve al formulario de pre-ado